
Las ramas de la vida siguen estos pasos, el bien y el mal, lo perfecto e impuro, pero tarde es, mi pasado, presente y futuro están condenados a mi fracaso. Tome las rosas espinadas y mi mano sangraba la fuente de vida, pero bellamente negra, la luna resplandecía el color rojizo del fuego divino, entonces hay lo vi, por fin, llamándome en palabras extrañas, palabras que sin razón alguna entendía, solo sé que tenia que seguir su camino...
Porque contaminada esta y contaminada estará, ya no queda nada, solo me dirigí donde mi fiel guía, él me esperaba a seguirlo, mire el piano, me senté, dejé las rosas encima de él, entonces comencé a tocar el piano. Sangraba y sangraba sin parar, la música acelero su ritmo, solo seguía mi pauta, solo rociaba mi sangre, porque ya nada importa y nada importará, soy solo un fiel perro servidor de la maldita malicia, del maldito controlador, pero ahora perderé mi esclavitud, por fin podré ser libre...

