
15 de Febrero, año 2006.
Sueño mis sueños, y creo que sigo soñando, siempre supe que vivía en una burbuja pero no lo aceptaba. Ya en el quinto sueño el acantilado comenzaba a ser visible ante mis ojos, pero mi cuerpo permanecía quieto, ansioso. Deje que la corriente me arrastrara, cuidadosa y silenciosa, me llevó a la piedra que decidiría mi destino, mientras el sol se cubría de poco a poco.
Aprecie con una suave dulzura el cálido manto que me refugio durante estos dieciséis años, mientras las sirenas tocaban el armonioso canto de bienvenida...y despedida.
Un sueño transitorio, uno tras otro, hasta que el pinchazo de una aguja reviente mi burbuja, y la madre Luna me despierte de estos sueños, para luego entender, que el acantilado siempre fue real.....
Aprecie con una suave dulzura el cálido manto que me refugio durante estos dieciséis años, mientras las sirenas tocaban el armonioso canto de bienvenida...y despedida.
Un sueño transitorio, uno tras otro, hasta que el pinchazo de una aguja reviente mi burbuja, y la madre Luna me despierte de estos sueños, para luego entender, que el acantilado siempre fue real.....
