13 septiembre, 2008

The WestminsterGazette's Diary



A mi familia:

Ya no queda casi nada, la llama se esta apagando, el árbol esta quebrado.

Enciendo un cigarrillo, pienso y digo, como llorar por algo que por pocos años tuve, mis recuerdos pasaron a ser blanco y negro. Una luz tenue, la iluminaba en su sillón, recordando números, recordando nombres, recordando todo lo que quiere recordar, recordando que tiene que olvidar, al igual que esta alma.

No tengo síntomas de dolor alguno, angustia en mi sangre a lo mas, regándome de mi propio pensamiento, de mi propia reflexión, tropecé tantas veces que ahora solo quiero pensar en mi propio perdón, perdón a mi mente. El mundo voltea inesperadamente y yo me caía tan profundo en su océano, me ahogaba.

Ahora logro verme de otra forma, en este nuevo cuerpo efímero, he muerto para renacer, destruido reencarne de la ceniza ardiente, subí de los infiernos al purgatorio, de allí a los cielos, ahora decidí bajar nuevamente, al bajo mundo, rompiendo barreras, sobrepasando mis limites, destruyendo algunos incluso, las lineas de la razón ya no calzan conmigo.

Pd:
Estoy en paz.